Cada vez aumenta el número de psicólogos que afirman que muchos tipos de depresiones entre otras alteraciones del ánimo como el estrés pueden curarse abrazando un árbol. La depresión, el estrés, alteraciones anímicas, entre otros tienen relación con el alejamiento del hombre de la Naturaleza, su hábitat natural.

El hecho de abrazar a un árbol pone en contacto directo al paciente con lo natural, sentir al árbol; tacto, olfato, vista y oído, sentidos humanos de percepción de lo exterior hacen que nos comuniquemos internamente con él y nos sintamos parte de la Naturaleza que un día el hombre dejó atrás.

Abrazar un árbol para curar la depresión

No sólo abrazar un árbol, sino que otras actividades como acercarse a las montañas, practicar senderismo, sentir a las plantas y a los animales en plena libertad en un parque Natural. El último grito en Holanda es sacar a los trabajadores a los prados a compartir el ambiente natural y el verde de las praderas junto con la compañía de las vacas lecheras. Una paz indescriptible…

Versus los tratamientos tradicionales de la medicina moderna, la Ecoterapia dan importancia al ambiente en el que se encuentra el paciente, pues es difícil que de primera hora la persona no se vea influenciada por el entorno, más si es una persona enferma. Los tratamientos convencionales se centran en el interior del paciente, ya sea por medicamentos como el Prozac, o técnicas de relajación, meditación o psicoanálisis.

EcoterapiaLos expertos de la Ecoterapia recomiendan a las personas que padecen de estrés o depresión que se acerquen a la Naturaleza, que pasen más tiempo rodeados de árboles, plantas o animales en libertad, interaccionando con el aire, el agua y los seres vivos en su hábitat. Una terapia muy eficaz para el que se lo pueda permitir es realizar las actividades acorde con la luz solar, de tal manera que puedas prescindir del reloj de pila. Si no te es posible por razones laborales obvias siempre ayuda un despertador de luz, que simula luz del amanecer y el atardecer.

Durante los fines de semana y vacaciones, más si se tiene niños para educarlos a convivir con la Naturaleza, es aconsejable pasar tiempo en contacto con la realidad natural.